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Melanie Anabella

domingo, 1 de julio de 2012





Ni yo misma lo podía creer, sentirme así estando con él, realidad no quería que eso me pase, pero me estaba pasando y ahí estaba yo de nuevo, imaginandome cosas que obviamente nunca iban a ser, pero eso es parte de vivir en la nube estupida del amor.

Me sentía bien, tan bien que no podía ni despedirme de él, tan bien que el pasado era eso, era pasado, empezaba algo nuevo y yo le ponía todas las fichas... para nada.
Porque yo no pude ser para él ese escape, eso que le haga sentir esperanza de algo nuevo y distinto, porque lo único que quiere es seguir en un pasado que nunca va a solucionarse, es una pena.

(Es la última vez que escribo algo para vos, porque no mereces que esté acá sentada y pensando en todo esto, fue lindo mientras duró, muy poco por cierto, pero me hizo bien.)

Las actitudes que tomó después me terminaron confirmando todo lo que iba pensando a medida que pasaban los días y llegué a la conclusión de que no merece ni la mitad de las cosas que estaba dispuesta a darle.
Me comía la cabeza todo el día con esos celos inútiles, que solo eran excusas para mantenerme lejos y seguir con su mentira, con su pasado, yo no soy parte de eso, yo no tengo nada que ver.

Yo pensé que enamorarme de nuevo iba a devolverme la sonrisa que perdí, pero me di cuenta que solo es una pérdida de tiempo, y así confirmé que la felicidad la hago yo misma, que nunca necesité de alguien al lado para sentirme fuerte,  es una lástima, tener tanto para dar y tener que guardarlo, hasta quien sabe cuando, porque a la persona que supuestamente me quería, le dieron vuelta la cabeza de un día para otro, como si para mí fuera fácil enamorarme, como si me caracterizara por ser romántica siempre, enamoradiza...

Me cuesta demasiado, y cada vez que confío en un "hombre" me doy cuenta que prefiero estar sola, como estoy desde hace meses...
Cuando dijo que confíe, que no se iba a ir, que crea que se la iba a jugar por mí, yo sentí que valía la pena para alguien, me sentí especial, y cuanto duró eso? Nada, realmente lo sentí así, yo realmente lo quería así.

Disfrutaba cada instante, cada beso, cada "te quiero", me encantaba saber que de una amistad estaba naciendo algo distinto, algo bueno, me hacía bien saber que solo quería estar con esa persona y terminó antes de empezar.

Si tengo que rescatar algo es sentir que aprendí a no depender más de mi pasado, sinceramente hoy ya no me interesa en lo más mínimo, es una pena que la persona que quiero, al parecer, no sienta eso por su pasado, o al menos esas son las conclusiones que saqué de todo esto...

¿Quien elige de quien enamorarse, como, cuando y donde? No es posible. ¿Quien decide el momento en que esa persona quiera irse? nadie.

No lo hubiera obligado a quedarse, ni a quererme siempre, pero como mujer merecía una respuesta que jamás llegó y me quedé con dudas, sin saber bien un por qué, supongo que me pasa por meterme con quien no debería y buscar amor donde no hay, supongo que me pasa porque mi vida ahora es otra cosa y necesito alguien al lado que comparta gustos, costumbres y tiempos parecidos a los míos.

Creo que no pretendía mucho, no pedí nada, solo que me demuestren las cosas con claridad y sinceridad, como yo lo hago, pero al parecer a algunas personas eso les parece demasiado.
Ahora no solo perdí la oportunidad de querer a alguien, sino la amistad que antes teníamos, pero como eso no parece importarle, entonces a mí menos, me da la posibilidad de seguir esperando a que al fin algun día aparezca quien merezca mi amor.

1 comentario:

Ambar Violeta dijo...

¿Podés creer que me pasó lo mismo? En mi caso no era un amigo, era un ex al que nunca debí haber vuelto..
Las conclusiones que sacás hablan de un crecimiento que sin estos personajes, lamentablemente no podríamos tener ¡Me encantó!
Te dejo un beso diosa, todo pasa :)